12.5.09
13
¿Por qué me culpan de todas sus debilidades? Usan mi nombre como si estuviera sentado en sus hombros todo el día, obligándolos a cometer actos que, de otra manera, encontrarían repulsivos. “El diablo me obligó”. Nunca obligué a nadie a hacer nada. Nunca. Viven sus propias vidas. Yo no las vivo por ellos. Y entonces mueren y vienen aquí (tras transgredir lo que creían justo) y esperan que nosotros hagamos realidad su deseo de dolor y retribución. No les hago venir aquí [...] No necesito almas. ¿Cómo puede nadie poseer un alma? No, son de su propiedad. Pero odian tener que aceptarlo.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)



No hay comentarios:
Publicar un comentario