2.8.10

45


Hoy estaba escuchando a Stuart Murdoch -Belle and Sebastian pues- y no pude más que esbozar una sonrisa al escuchar:

I’m not as sad as Dostoievsky,
I’m not as clever as Mark Twain,
I’ll only buy a book for the way it looks,
And the I stick it on the shelf again.
Now I could tell you what I’m thinking,
But it never seems to do you good.

Y esbozo una sonrisa porque me recuerda el primer libro que compré, cuando tenía ocho años: Crimen y Castigo. Algún día contaré la historia porque es divertida, pero baste decir que en efecto lo compré por como lucía. Era un glorioso tomo, usado, de aquellas ediciones que, según me han dicho, se llegaron a vender en los supermercados mexicanos en los 60. Pasta dura, rojo vivos y borde de las hojas en dorado. ¿Qué niño de ocho años podría imaginar la profunda angustía que encerraban esas tapas?
No tengo ni creo tener hijos. Pero si alguien muy joven necesita consejo, sin dudar le pondré la canción de Murdoch, esperando que hagan caso: compren un libro por su apariencia y después directo a la repisa…. eviten el doloroso trámite de leerlo..."